Independencia

"Es posible que el niño se ensucie al comer solo; que quede más desarreglado cuando se vista él mismo; que esté menos limpie cuando trate de bañarse sin que nadie lo ayude; que el pelo no le quede bien si se peina él solo; pero a no ser que la madre aprenda a amarrarse las manos y dejar que el niño llore y trate de hacer las cosas por sí mismo, ella va a hacer por él más de lo que es necesario y su independencia se retrasará".

Este proceso de concederle al hijo una independencia apropiada debe continuar a través de sus años escolares.  Los padres deben permitir que sus hijos se vayan de campamento, aunque quisé sea más "seguro" tenerlos en casa.  De la misma manera, se les debe permitir visitar las cassa de sus amigos cuando ellos los invitan.  Deben hacer sus camas, cuidar de sus  mascotas, y hacer sus tareas escolares.  Cuando esta labor se ha realizado de una manera correcta, una persona joven, que se encuentra en su último año de escuela, debería estar casi emancipada, aunque todavía esté viviendo con sus padres"  (Dr. James Dobson; Familias confiadas).

Barbie

Consulta al Dr. Dobson:  "He escuchado que usted no aprueba los productos "Barbie" y tampoco otros muñecos de ese tipo, que se presentan como si fueran personajes ejemplares para los adolescentes.  Por favor explique cuál es su postura".

El Dr. Dobson contesta:  "No apruebo la muñeca Barbie ni a sus compañeros por dos motivos.  Primero, no podría haber un método mejor para enseñar el culto a la belleza y al materialismo relacionado con la atractiva Barbie.  Si intencionalmente tratáramos de instruir a nuestro niños sobre la necesidad de crecer siendo ricos y hermosos, no podríamos hacerlo mejor de lo que ya lo han hecho.  ¿Ha visto usted alguna vez una Barbie fea o que tenga la más mínima imperfección?  Por supuesto que no! Rebosa de feminidad y atractivo sexual.  Su cabello es grueso y reluciente, lleno de "cuerpo" (sea lo que sea que ello signifique).  Sus piernas largas y delgadas, su busto curvilíneo, sus delicados pies son absolutamente perfectos.  Su piel está libre de manchas (excepto un pequeño letrero en la parte de atrás que dice "made in Japan").  Jamás le salen granos, ni espinillas, y no se ve una gota de gordura en su cuerpo rosado.  Barbie no es la única que pertenece al mundo de la gente hermosa, sino también sus amigos y compañeros.  Ken, su divertido novio, es un adolescente con mezcla de Arnold Schwarzennegger, Tom Cruise y Clark Kent (apacible reportero del Daily Planet).  Estos modelos idealizados cargan una bomba de tiempo emocional, activada al explotar en el momento en que en la vida real una niña de 13 años se mira al espejo.  No hay duda:  ella o es una Barbie!

Sin embargo, no es la perfección física de estas muñecas Barbie (y sus muchas imitaciones) lo que me preocupa más; los juegos de adolescentes que esas muñecas inspiran causan un daño mayor.  En vez de que los niños y las niñas de tres y cuatro años jueguen con animales de peluche, pelotas, automóviles, camiones, caballitos y todas las demás cosas típicas de la infancia, ahora están aprendiendo a tener fantasías acerca de la vida como adolescentes.  Ken y Barbie salen juntos, aprenden a bailar, manejan autos deportivos, se broncean, van de excursión solos, intercambian votos matrimoniales y tienen bebés (ojalá ocurriera en ese orden).  Toda la cultura de los adolescentes con su énfasis en adquirir conocimientos sexuales se presenta en las niñas pequeñitas que deberían pensar en cosas más apropiadas a la infancia.  Esto coloca a nuestro hijos en una situación anormal en la cual probablemente llegarán a la cumbre de interés sexual varios años antes de lo debido, con todas las evidentes consecuencias que esto traerá para su salud social y emocional"  (Dr. James Dobson, Familias confiadas).